La Unión Europea ha aprobado una propuesta de Directiva que establece un certificado digital de residencia fiscal a nivel europeo y procedimientos armonizados para reducir la retención en origen. Esta medida tiene un doble propósito: facilitar las inversiones transfronterizas y garantizar una fiscalidad justa al prevenir el fraude y el abuso fiscal.

Para lograr estos objetivos, la propuesta introduce procedimientos de retención en origen más eficientes y proporciona a los Estados miembros herramientas para combatir el fraude fiscal. Se espera que estos cambios ahorren a los inversores aproximadamente 5.170 millones de euros al año.

Los procedimientos actuales de retención en origen son costosos y propensos al fraude. La propuesta busca armonizar estos procedimientos y aumentar la transparencia. También establece un Certificado Digital de Residencia Fiscal (CDRF) que agiliza el proceso de confirmación de la residencia fiscal de los contribuyentes de la UE.

Los intermediarios financieros que deseen beneficiarse de los procedimientos de mitigación de la retención en origen deberán obtener un certificado. Este requisito es obligatorio para entidades grandes y depositarios centrales de valores, mientras que otras entidades pueden optar voluntariamente por registrarse en registros nacionales.

La propuesta también establece plazos y procedimientos para la comunicación de información entre los intermediarios financieros y las autoridades fiscales. Los IFC deben comunicar información relevante, y el incumplimiento de esta obligación conllevará sanciones.

La Directiva propone dos sistemas de mitigación: uno en origen y otro de devolución rápida. El primero implica que el retenedor aplique el impuesto correcto en el momento del pago, mientras que el segundo retiene el impuesto a una tasa más alta, pero lo devuelve en un plazo determinado.

CONTACTA

Confía en nuestro equipo

Contacta con nosotros y nuestros abogados te asesorarán desde la primera consulta.
CONTACTA